El acuerdo entre el gobierno, la patronal y los sindicatos a finales de 2021 ha tenido un impacto significativo en la estructura de contratación. El primer trimestre de 2024 los contratos indefinidos han pasado del 10.9% al 43.4% respecto al año 2021.

Si bien los contratos temporales han disminuido, los puestos ofertados son de muy diversa “calidad” que no han crecido al mismo ritmo que la reforma. Al igual que la calidad de las vacantes, las tasas de contratación indefinidas se han estancado respecto al año pasado.

La mejora en la calidad de la contratación tiene un aspecto negativo, pues se ve afectada la calidad de los contratos indefinidos.

La disminución en la contratación es coherente con un escenario en el que hay muchos más empleos indefinidos. Lo sorprendente es que esta disminución en el número de contratos no esté acompañada por un aumento mayor en la proporción de contratos indefinidos, lo que sugiere que los efectos de la reforma han llegado a su límite.

Aunque estos porcentajes varían considerablemente según el mes del año, se observa un estancamiento en el peso de los contratos indefinidos. Los analistas consideran que la dualidad del mercado laboral entre empleos estables y bien remunerados y empleos precarios y mal pagados no se haya reducido tanto como indican las cifras generales de contratación.

Los principales sospechosos son los contratos fijos discontinuos. Esta categoría siempre ha sido separada en las estadísticas del SEPE de los contratos indefinidos a jornada completa debido a su inestabilidad. Estos empleos están vinculados a actividades temporales, y cuando estas concluyen, el contrato no se extingue, sino que “permanece inactivo”. En este estado, el trabajador es dado de baja en la Seguridad Social y no recibe salario ni indemnización pues la relación laboral no se extingue. Aunque esta modalidad contractual existe desde hace décadas, la reforma ha incentivado su uso, pasando del 1,5% de la contratación total al 14,5%.

Además, tras la reforma, las empresas de trabajo temporal pueden contratar trabajadores bajo esta modalidad y ponerlos a disposición de sus clientes, lo que contribuye a la rotación. Respecto los contratos indefinidos a tiempo parcial, el número es menor que el de los fijos discontinuos. Expertos, temen que estos contratos puedan dar lugar a abusos en el tiempo de trabajo y, por ello, han adquirido un protagonismo especial en el debate sobre las horas extra no pagadas. 



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