Escrivá estudia subir un 25% las bases máximas de cotización hasta 2050

El Gobierno está estudiando una subida gradual del 25% de las bases máximas de cotización en los próximos 25 años. Por lo tanto, la parte de los salarios más altos que aportaría a la Seguridad Social pasaría desde los 48.480 euros, de este año, a los 61.000 euros, según las fuentes gubernamentales consultadas por EXPANSIÓN. Es una medida que, junto con otras, contribuirá a aumentar la recaudación en el mismo periodo en el que se jubilarán las generaciones de la explosión de la natalidad. Las que nacieron entre finales de los años 50 y mediados de los años 70 del siglo pasado. El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, quiere negociar el próximo año con los agentes sociales ésta y otras reformas del sistema de pensiones.

Las bases de cotización son la parte del salario que aporta sobre la que se aplica el tipo del 28,30%, que se distribuye entre la empresa -23,60%- y el trabajador, con un tipo del 4,7%. Para el próximo año las bases máximas serán de 4.139,40 euros mensuales. Esto supone una subida del 1,7% respecto a este ejercicio. Es decir, que los trabajadores con bases máximas de cotización, que son los salarios más altos, pasarán de cotizar en una base anual de 48.480 a 49.672 euros. Es el resultado de multiplicar 4.139,40 euros por doce meses.

El plan del Ejecutivo es que, a partir de 2023, y hasta 2048 o 2050, aproximadamente, se produzca un incremento gradual de las bases máximas, hasta llegar al final a un aumento del 25%. Por lo tanto, puede significar una subida anual de un punto o quizás menos. Lo importante de ésta, y otras medidas, es que adelantará unos ingresos muy necesarios para la Seguridad Social. Precisamente, cuando se jubilen las generaciones de trabajadores más numerosas de la historia de la Seguridad Social. Una oleada que se puede extender hasta la década de los 40.

A partir de ahí, la previsión de la Seguridad Social es que la entrada en el sistema se vaya graduando por la siguiente razón: la natalidad en España empezó a caer a partir de 1977 porque empezó a repercutir en las familias el impacto de la primera crisis del petróleo. Precisamente, por esta razón también, aquel año, el Gobierno de Adolfo Suárez firmó los Pactos de La Moncloa con la oposición para enderezar una gravísima crisis económica.

En este contexto es importante destacar que la subida de las bases máximas adelantará los ingresos al incremento del gasto que va a suponer el reconocimiento de las pensiones. Aunque, como en este caso, sean las rentas más altas. El trabajador cotiza más, pero años antes de que la Seguridad Social le reconozca la prestación. Hay un decalaje entre el momento en el que trabajador va a cotizar más a la Seguridad Social por todas las razones mencionadas y el reconocimiento de la pensión máxima. Y, además, hay que recordar que el tipo de cotización va a subir un 0,6% hasta el año 2032, como consecuencia de la aplicación del conocido como Mecanismo Intergeneracional, que sustituye al Factor de Sostenibilidad. La subida entrará en vigor en 2023. Por lo tanto, a partir de ahí el sistema aplicará un tipo de cotización más alto sobre una base más elevada, que va ir in crescendo.

También hay que tener en cuenta que el Plan de Empleo calcula que hasta 2030, la población ocupada puede crecer hasta los 31 millones de personas. Ahora está en veinte millones de personas. Aproximadamente, se trata de pasar del 50% actual de la población activa al 80%. Por lo tanto, si se cumplen los planes del Gobierno, incluida la entrada de inmigrantes, habrá un incremento sustancial de los trabajadores cotizantes.