El 15 de noviembre vence la cláusula de mantenimiento de los primeros ERTE

Los 6 meses que impedían a las empresas despedir si se habían acogido al ERTE empiezan a computar desde el día en que se reincorporó a su jornada habitual al primer trabajador afectado, aunque otros compañeros de su empresa sigan incluidos en el expediente. Por ello, los que empezaron a sacar gente del ERTE en la fase 0 o 1 de la desescalada el 15 de noviembre, dependiendo de la Comunidad Autónoma, habrán finalizado el compromiso de mantenimiento del empleo.

Así, muchas empresas que se acogieron a los primeros ERTE de fuerza mayor a través del decreto 8/2020, tras decretarse el estado de alarma el 14 de marzo, y comenzaron a desafectar trabajadores con las primeras fases de la desescalada tienen en el 15 de noviembre una fecha de referencia clave para el fin de su compromiso de mantenimiento del empleo. En otras palabras, se abre la puerta a que algunos trabajadores pasen prácticamente del ERTE al ERE sin salir del paro.

Así, ante la pregunta sobre si una empresa puede iniciar un ERE mientras todavía esté gente afectada por un ERTE la respuesta es sí, pero si la causa es distinta del primer ERTE o si es por una agravación del motivo inicial. “Fundamentalmente, se trata de causas económicas porque la fuerza mayor derivada de la pandemia lo que implicaba era una imposibilidad o una grave limitación de actividad por falta de demanda de productos y servicios derivada a su vez del confinamiento”, comenta Novoa.

El socio de Ceca Magán explica que, para justificar ahora una extinción colectiva, “la causa más probable será la situación negativa de la compañía desde el punto de vista económico. La gran mayoría de las extinciones colectivas que se van a producir tendrán esta causa y, de ellas, una buena parte irán a concurso de acreedores”.

¿Qué pasa con las empresas que se acogieron a un ERTE entre abril y mayo y lo prorrogaron con los nuevos decretos del Gobierno que ampliaban su extensión? El 26 de junio, el Gobierno aprobó otro decreto en el que ampliaba la prórroga de los ERTE hasta el final de septiembre, una fecha que, tal y como demostraron las cifras económicas, no fue suficiente.

Así, en otro decreto, de 29 de septiembre, el Ejecutivo prorrogó los ERTE hasta el 31 de enero de 2021 y estableció que las empresas que reciban las nuevas exoneraciones quedan comprometidas a un nuevo periodo de 6 meses de salvaguarda del empleo desde la fecha en que reanuden su actividad, es decir, cuando den de alta a algún trabajador.

A partir de la nueva normativa de septiembre pueden darse dos supuestos. En primer lugar, que la empresa se acoja a una nueva modalidad de suspensión con exención del pago de las cuotas a la Seguridad Social, pero que ya se hubiera acogido antes a otro. “En este caso, una vez termine el mantenimiento del empleo del anterior ERTE tendrá que sumar otros 6 meses por este nuevo”, comenta Novoa.

Por otro lado, para las empresas que por primera vez se acojan a una de las modalidades de reducción del empleo del real decreto y que suponga la exención de cuotas, su compromiso de mantenimiento del empleo finalizará a los 6 meses desde el momento en que desafecten al primer trabajador.

(Expansión, 13-11-2020)