Cataluña es la Comunidad que tiene tipos impositivos superiores a la medida y es la región que está sufriendo, cada vez más, cambios de residencia fiscal, ya sean reales o simulados. Los asesores tributarios relatan casos de contribuyentes catalanes adinerados que se han trasladado a Madrid, que mantiene el IRPF más bajo de España y es la única comunidad que no aplica el impuesto sobre el patrimonio. Los datos, si bien no son concluyentes, sugieren que este fenómeno sí se ha producido. Durante la crisis económica, el número de contribuyentes que declaraban en el IRPF elevados patrimonios se ha reducido en toda España, sin embargo, de forma muy desigual.

En 2009, el año antes de que el Gobierno tripartito de José Montilla elevara el IRPF a las rentas altas, los contribuyentes con bases imponibles entre 150.000 y 600.000 euros residentes en Cataluña alcanzaban las 18.907 personas, cifra que se redujo un 22,8% en 2013, último ejercicio disponible. En el mismo periodo, los madrileños en esos tramos pasaron de 27.145 a 23.512, una reducción del 13%. Las diferencias se intensifican en los tramos todavía más elevados y con mayores recursos para deslocalizarse. Entre 2009 y 2013, los contribuyentes que declaraban más de 600.000 euros cayeron un 33,5% en Cataluña frente al 13,3% de Madrid. Una distancia de 20 puntos. En el tramo más elevado es donde se registran las mayores diferencias entre las dos comunidades autónomas.

Aun así, los datos de la Agencia Tributaria no son inequívocos. Comunidades que no subieron el IRPF durante el periodo analizado, que son la mayoría, o que mantenían tipos por debajo registraron descensos más acusados que Cataluña en el número de contribuyentes con rentas altas. Es evidente que la pérdida de declarantes adinerados en Cataluña se debe principalmente a la crisis económica y no resulta sencillo establecer el grado de influencia que puede haber tenido la subida fiscal.

En cualquier caso, la recesión ha reforzado a Madrid como el territorio de las rentas altas. En 2009, el 41% de los contribuyentes que declaraban ingresos superiores a 600.000 euros residían en Madrid, un porcentaje que alcanzó el 53,4% en 2013. No significa que el número de contribuyentes adinerados creciera en Madrid, sino que cayó mucho menos que en el resto. La capital es la sede de la mayoría de las empresas del Ibex, que han sorteado mejor la crisis y cuyos directivos no han sufrido los recortes salariales con la misma intensidad que el resto.

El hecho de que Madrid sea la única autonomía que no aplica el impuesto sobre el patrimonio también es un factor que puede atraer a personas ricas. Este tributo se aplica en función de la residencia fiscal del contribuyente. Así, uno puede tener todo su patrimonio en Cataluña y no abonar el impuesto si vive en la capital de España.

(Cinco Días, 20-05-2016)