El PP volvió a sufrir los inconvenientes de no tener mayoría absoluta. Y es que el Congreso una proposición no de ley del PSOE pactada con el PNV en el que se insta al Gobierno vincular de nuevo la revalorización de las pensiones al IPC y subir estas ayudas un 1,2% en 2017, frente al 0,25% fijado por el Ejecutivo. La medida contó con el rechazo del PP, que insistió en que los pensionistas desde 2012 han aumentado su poder adquisitivo en 1.900 millones. Así, su portavoz Carolina España reprochó a los socialistas la congelación de las pensiones que aprobaron durante el Gobierno de Zapatero. También el responsable de Empleo de Ciudadanos, Sergio del Campo, se opuso a la resolución al considerar que se trata de un “parche” y remitir la reforma de las pensiones al pacto de Toledo.

Por su parte, la portavoz del PSOE Mercè Perea consideró que el aumento de la inflación un 3% en los dos primeros meses del año exige una respuesta “inmediata” para evitar que los pensionistas pierdan poder adquisitivo. En este sentido, reclamó al Gobierno «talla moral y calidad democrática» para que muchas familias “puedan tener una vida digna”. Además, consideró que es el momento de revertir una reforma que fue hecha “sin consenso y alterando las reglas de juego». La moción tuvo el apoyo de Unidos Podemos. Su portavoz del Pacto de Toledo, María del Carmen Pita, justificó el respaldo de su grupo ante la necesidad de aumentar las pensiones teniendo en cuenta que el 50 % de los jubilados «son pobres» y reciben una prestación que es «pura beneficencia».

En cualquier caso, esta resolución aprobada no es vinculante para el Gobierno, que ya vetó una proposición de ley -esta sí con implicaciones legales- en el mismo sentido de la oposición y los sindicatos. El Ejecutivo alegó el impacto presupuestario de la medida para impedir su tramitación.

(Cinco Días, 16-03-2017)